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RUTGONZALEZ

TEORIAS DE LA INSTRUCCIÓN

CONVIVENCIA Y CLIMA ESCOLAR

Para empezar quisiera decir que al comienzo de esta asignatura yo creía tener una serie de conocimientos sobre los temas que en ella hemos trabajado, extraídos básicamente de los medios de comunicación y de mis propias teorías implícitas; sin embargo, día a día he ido reflexionando y me he dado cuenta de muchas cosas en las que antes no me había parado a pensar.

            Es muy importante tener en cuenta que tipo de educación es la necesaria para nuestro futuro, qué tipo de sociedad queremos conseguir. Esto es precisamente lo que trata de analizar el informe de Delors, el  cual, para poder responde a las exigencias de la sociedad,  propone cuatro tipos de aprendizajes. Se centran en el desarrollo de una serie de competencias más que en la adquisición de conocimientos: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.

            Esto supone un cambio en el sistema educativo actual, supone realizar una tarea de innovación nada fácil para algunos profesores que aún se mantienen sujetos a sus teorías implícitas. Es más cómodo continuar utilizando una enseñanza tradicional, basada en el aprendizaje de conocimientos; sin embargo, pienso que no se debería hacer aquello que nos parece más fácil sino aquello que resulta mejor para los alumnos.

            Educando en  competencias creo que se podrían evitar  y/resolver muchos de los problemas de convivencia que existen en los centros. La escuela debe educar para la vida, tiene que facilitar a los alumnos las herramientas necesarias para respetarse a sí mismo y a los demás. Por ello, ¿ayudaría la asignatura  de EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA a conseguir este objetivo? , ¿ayudaría a disminuir los conflictos del aula? ¿ qué significa ser un buen ciudadano?

            Existen muchas polémicas en relación a este tema. Desde mi punto de vista el desarrollo de esta asignatura sería muy beneficioso siempre  y cuando no se trabajaran únicamente contenidos conceptuales basados en el respeto, igualdad, diversidad cultural, sexual, moral y religiosa; sino que también se llevarán a la práctica cada uno de estos valores en el día a día dentro de la comunidad educativa y fuera de ella. Creo que estos aspectos se interiorizan más y son mucho más funcionales cuanto  mas  se trabaje con un aprendizaje en acción, como ya hemos comentado en los módulos anteriores, no debemos dejar que los alumnos sean un sujeto pasivo sino que son ellos mismos lo que deben ir construyendo su propio aprendizaje.

            Un aprendizaje activo, constructivo, significativo y cooperativo favorece que los alumnos tengan que poner en práctica todo lo aprendido en esta asignatura de educación para la ciudadanía, mediante la interacción con sus iguales. Esto esta muy relacionado con la teoría sociocultural de Vigotsky.

Creo que la comunidad educativa debe servir de modelo para los alumnos, favoreciendo un adecuado clima escolar, los contenidos propios de la asignatura deben influir en la vida diaria de los alumnos dentro del centro, creando una convivencia adecuada que permita evitar o prevenir casos de maltrato entre iguales, aprendiendo a dialogar y utilizar el lenguaje como instrumento para resolver conflictos, ya desde muy pequeños.

Actualmente soy profesora de infantil en una clase 3 años y desde el principio he tratado de utilizar una metodología que permita el contacto continuo entre los alumnos, favoreciendo los trabajos  de colaboración y de cooperación en todo momento. Al principio me resultó un poco difícil debido a las características propias de los alumnos de esta edad, ya que son bastante egocéntricos en algunos aspectos, y el aprendizaje de estos valores era un poco forzado. Sin embargo, ahora cuando les observó en sus actividades y juegos espontáneos me sorprende ver cómo se piden as cosas por favor, respetándose unos a otros, y solucionando sus “pequeños conflictos” dialogando. Es muy gratificante ver la evolución de estos niños desde el principio del curso hasta ahora en estos aspectos,

Para conseguir todo esto considero que los educadores deben disponer de una formación permanente y continua; además de favorecer la implicación de las familias y de los alumnos de forma especial. Es muy importante que todos estemos concienciados de la necesidad de implicarnos para conseguir ser buenos ciudadanos.

Y por último, me gustaría resaltar la importancia que ha tenido para mí la realización del trabajo del informe  PISA. Antes de comenzar ha hacerlo, tenía una idea totalmente diferente a la que ahora tengo.

Pensaba que el informe PISA informaba únicamente de los resultados obtenidos por los alumnos en esta prueba, que  nos daba una visión del sistema educativo que tenemos; sin embargo, me he dado cuenta que es muco más que eso, que lo verdaderamente importante no es el lugar que ocupemos en la lista de países sino en los que podemos hacer para mejorar dentro de las posibilidades con las que contamos.

El informe Pisa analiza todos los factores que influyen en estos resultados, lo que desde mi punto de vista, es mucho más importante. Entre los factores se encuentra el nivel de inversión destinado a la educación, el cual puede parecer para muchas personas determinante, pero después de analizar el PISA me he quedado con una idea principal: “No es tanto invertir mucho como invertir bien y demostrar su eficacia”.

Para finalizar me gustaría dar un toque positivo, no debemos ser tan alarmistas, el sistema educativo español no tiene porque ser un desastre sólo debemos intentar mejorar lo que ya estamos haciendo.

           

¿QUE INFLUYE EN EL APRENDIZAJE DE LOS ALUMNOS?

 

 

Los seres humanos somos la única especia que dispone de la capacidad de enseñar de forma intencionada, además de la de aprender.

En nuestra sociedad  contamos con distintas instituciones para que se lleve a cabo  el proceso de enseñanza – aprendizaje; el más importante, la ESCUELA.

            La escuela es un contexto muy complejo, pero aún lo es más el AULA donde se concretan las enseñanzas, los aprendizajes, las interacciones entre los alumnos y profesores…

            Todos estos elementos interactúan entre sí y la forma en que lo hagan va a incidir de un modo u otro  en el proceso de enseñanza- aprendizaje.

            En las últimas décadas se ha tratado de explicar los resultados de los aprendizajes de los alumnos, analizando cada uno de los aspectos que influyen en el proceso educativo desde distintos enfoques.

 

            Así, tenemos el PARADIGMA PROCESO- PRODUCTO, cuyo punto de partida es el estudio de las características, los comportamientos observables, pensamientos y metodologías del profesor como elemento clave del aprendizaje de los alumnos.

            Por otro lado, el PARADIGMA COGNITIVO considera que el principal elemento para el aprendizaje del alumno es el propio alumno. El alumno es el protagonista principal y su aprendizaje es el resultado de las interacciones que se producen entre él y los contenidos objeto de aprendizaje.

            Y, por último , el PARADIGMA ECOLÓGICO que plantea que para comprender el contexto del aula es fundamental estudiar tanto la actividad educativa e instruccional del profesor, las actividades de aprendizaje de los alumnos, como la interacción con los contenidos.

 

            Desde mi puno de vista, el paradigma ecológico es el más completo y, por tanto, el más eficaz, puesto que permite observar y analizar los tres elementos de forma conjunta y no por separado; ofreciendo estudiar las relaciones que se establecen entre ellos y las incidencias que de ellas se derivan en el aprendizaje.Creo que en el aprendizaje de los alumnos influye todo, hasta el m ás mínimo detalle, tanto de ellos como mio, incide en su aprendizaje.

           

            Viendo estos paradigmas podemos observar la evolución, desde mi punto de vista totalmente necesaria, de la concepción de la importancia del alumno y el profesor. En un primer momento, el papel del profesor era fundamental, considerándole como único responsable del aprendizaje. Sin embargo, actualmente, el alumno es considerado como sujeto activo y protagonista de su propio aprendizaje, destacando un enfoque constructivista.

           

            El enfoque CONSTRUCTIVISTA ha sido y sigue siendo muy criticado, ya que muchos piensan que el profesor es una figura indispensable e insustituible y que este enfoque no le da la importancia que debería tener. En mi opinión, el hecho de que el alumno sea el protagonista fundamental de su aprendizaje no deja de lado al profesor, que tiene que desempeñar un papel muy importante.

El alumno debe ser un sujeto activo en el aprendizaje, debe observar y experimentar  por sí mismo para llegar a construir aprendizajes significativos. El profesor debe seguir motivando a los alumnos, ser modelo y sobre todo  debe guíar y hacer de intermediario entre el alumno y los contenidos objeto de aprendizaje, que lleve al alumno por el camino correcto para alcanzar dichos aprendizajes con seguridad y confianza.

 

            A mi me gusta mucho la similitud que hace Bruner del profesor con un andamio en su teoría del andamiaje. El profesor tiene que ofrecer al alumno, a través de las interacciones con él, las ayudas necesarias en su proceso de aprendizaje y guiarle por el camino adecuado. A medida que el alumno vaya interiorizando el aprendizaje se deben ir retirando las ayudas ( los andamios) de forma progresiva hasta que llegan a desaparecer porque ya no son necesarias.

 

            Tanto en el enfoque constructivista y en la teoría del andamiaje, como especialmente en la teoría socio-cultural de Vigotsky , se puede apreciar la importancia de las interacciones entre el alumno y el profesor , sin los cuales el proceso de enseñanza- aprendizaje no sería posible.

 

            Pero, ¿cuál es el instrumento fundamental a través del cual tienen lugar estas interacciones?

            El lenguaje, que además de favorecer los procesos psicológicos superiores y ser un contenido indiscutible de la educación, tiene mucha importancia como medio de comunicación, ya que lo utilizamos para representar nuestros conocimientos, expresar las ideas que tenemos, opiniones…

            Además, el lenguaje bajo la forma de interacción entre profesores y alumnos, entre iguales y adultos, funciona en la escuela apoyando  la adquisición y el desarrollo de distintos tipos de conocimientos.

            Por todo ello, es indudable la importancia del lenguaje dentro del aula, así como un uso adecuado del mismo es fundamental para favorece la interacción con los otros y con el medio favoreciendo una mejor comprensión y construcción colaborativa de los significados de los contenidos escolares y de las tareas.

            Dentro del aula, el lenguaje debe favorecer la participación, la puesta en común de ideas, opiniones, sentimientos…

            Y no podemos olvidarnos que las interacciones que se producen entre los alumnos y los profesores influyen en el aprendizaje y que el uso del lenguaje en el aula va a influir en el tipo de relaciones que se establezcan en la misma.

 

            A partir de esto, me surge otra duda, ¿hay situaciones que favorezcan la utilización del lenguaje dentro del aula? ¿qué tipo de situaciones favorecen la interacción entre los alumnos?

En este sentido, tenemos que destacar las situaciones cooperativas frente a las competitivas e individualistas. Las situaciones cooperativas suelen plantear actividades más abiertas, favoreciendo la interacción, la productividad y el rendimiento de los alumnos; ya que implican el intercambio de ideas, propuestas, toma de decisiones…

Desde mi punto de vista, estas situaciones cooperativas, en las que los resultados del aprendizaje son beneficiosos para todos y no sólo para unos pocos, se suelen plantear más en infantil y en los primeros ciclos de primaria. Al contrario que ocurre en secundaria donde aún siguen predominando las situaciones individualistas. Con todo esto volvemos a las teorías implícitas de estudiamos en la primera parte del módulo y a la dificultad de modificarlas.

 

Para finalizar me gustaría recordar que el aula es un contexto complejo en el que se lleva a cabo un proceso de enseñanza- aprendizaje, en el que intervienen multitud de variables y factores que influyen directamente en los resultados del proceso educativo.

Tanto el docente como el alumno deben hacer un esfuerzo para mejorar día a día y conseguir entre todos una educación de calidad, en donde las interacciones entre el alumno, el profesor y entre los propios alumnos tienen un peso primordial, creando así un clima de confianza y seguridad que favorece el aprendizaje.

 

CULTURA, MENTE Y EDUCACIÓN

Los seres humanos somos, sin duda, la especie más poderosa que existe, ya que no solamente somos capaces de aprender sino que también poseemos la capacidad de enseñar. Enseñamos de forma deliberada y sistemática, de generación en generación, todos aquellos conocimientos que a lo largo de la historia hemos ido aprendiendo para poder sobrevivir. En definitiva, nos hemos inventado un sistema de trasmisión cultural, surgiendo así la educación.

Desde mi punto de vista, cultura y educación están interrelacionados, puesto que sin cultura no existiría educación y sin educación no podríamos transmitir la cultura.

La educación se produce en muchos contextos, pero debido a los cambios culturales y sociales que se han ido produciendo se creó la institución educativa.

Como ya he dicho, el hombre dispone de unas herramientas muy poderosas que lo diferencian claramente de otras especies. Sólo nosotros somos capaces de pensar que es lo que estamos pensando (metacognición) y además, nos podemos poner en el lugar del otro.


Enseñar requiere disponer de la TEORÍA DE LA MENTE, ya que es fundamental que nos pongamos en la situación del individuo que aprende y comprender sus estados mentales. Desde mi punto de vista es totalmente necesario conocer cómo se desarrolla la mente del niño y concretamente el estado mental en el que se encuentran nuestros alumnos, para conocer cuáles son las características propias de la edad, sus limitaciones, que es lo que pueden o no hacer… Para no es suficiente, ya que cada uno de los alumnos es totalmente diferente al resto, cada uno es un mundo y por tanto, requiere una atención individualizada que sólo se puede producir cuando el docente conoce perfectamente cuáles son sus ideas previas, necesidades, dificultades, por qué se producen estas dificultades..

De esta forma, sabremos que contenidos son los que debemos trabajar para producir aprendizajes significativos y cómo intervenir, cuáles son las acciones más eficaces que debemos llevar a cabo para ayudar al alumno en la adquisición de los conocimientos.


Es importante situarse en la mente del alumno para poder ajustar los contenidos curriculares a sus estados mentales e intereses, favoreciendo así un aprendizaje significativo. Tal y como muestra Delval, parece ser que en los años de la escuela existe un esfuerzo por crear situaciones de aprendizaje significativo, por mantener los contenidos cerca de los intereses y la realidad del niño; pero que a medida que avanzamos en los niveles educativos vamos desvinculándolos cada vez más, produciendo aprendizajes menos relevantes.


La escuela debería centrarse en enseñar habilidades, procedimientos y actitudes que permitan formar a personas capaces de desenvolverse de forma autónoma en la sociedad en la que se encuentran; y no dar tanta importancia a los contenidos científicos. A medida que avanza la sociedad, la escuela debería avanzar con ella y ajustar sus contenidos y metodologías a aquello que nos exige la sociedad actual.

Y ahora me hago una pregunta, si somos conscientes de esto, ¿por qué no cambiamos nuestra forma de enseñar? ¿ por qué nos cuesta tanto cambiar?


Yo no se las respuestas a estas preguntas, posiblemente sean muchos los factores que influyan. De lo que sí estoy segura es que para que se produzca un cambio es fundamental que estemos convencidos de que es necesario conseguirlo, de que estemos dispuestos a modificar nuestros pensamientos, ideas y actitudes. Actualmente existe una gran resistencia por parte de algunos profesores debido a la comodidad y seguridad que los métodos tradicionales que han estado utilizando año tras año les ofrecen, así como la falta de formación y apoyo institucional, etc..

Soy consciente que conseguir el cambio requiere cierto trabajo, tiempo y formación pero también creo que es fundamental para poder avanzar en esta sociedad.


Además, no podemos olvidarnos de las TEORÍAS IMPLÍCITAS, que influyen directamente en nuestra forma de entender cómo aprende un alumno y nuestra forma de enseñar. Según I.Pozo, todos disponemos de unas ideas o teorías dentro de nosotros que ponemos en práctica casi sin darnos cuenta, muchas veces motivadas por la forma en la que nos han enseñado a nosotros, y son las que determinan el día a día de nuestra práctica docente. Así, un docente al que siempre han enseñado de forma tradicional- teórica , aunque conozca otros métodos, de forma intuitiva y casi inconsciente tenderá a utilizar este método en su práctica educativa. Las teorías implícitas son muy difíciles de modificar.


Las teorías sobre el estudio de la mente son dos: las computacionales y el culturalismo, el cual se basa en las teorías socioculturales y en el constructivismo. Según las teorías implícitas que tengamos nos basaremos en unas teorías o en otras. Así, los docentes de educación infantil tienden a utilizar una metodología basada más en el constructivismo, mientras que los docentes de secundaria se aproximan a un método más teórico.

Por mi parte, de todos los postulados que rigen una perspectiva sociocultural, según Bruner, quisiera resaltar el constructivismo. Considero que es bastante difícil llevar a cabo una metodología basada en el constructivismo pero también creo que si realmente queremos conseguir aprendizajes significativos deben ser los propios alumnos los que construyan sus conocimientos.

Sin embargo, aunque son los alumnos los que construyen su aprendizaje, no podemos olvidarnos que somos los docentes los que debemos guiarlos y ayudarlos para que estos aprendizajes de produzcan de manera adecuada teniendo en cuenta el desarrollo intelectual del niño y su forma de ver la realidad; es decir, poniéndonos en su lugar. Debemos conseguir que los alumnos aprendan las herramientas necesarias para construir sus conocimientos, que sean capaces de desenvolverse en la sociedad en la que viven y puedan modificar la realidad que les rodea.

Me parece realmente interesante la teoría del andamiaje de Bruner en la que asemeja al educador con un andamio que ayuda al alumno en su camino para conseguir los conocimientos, pero que a medida que estos conocimientos se van interiorizando va disminuyendo las ayudas hasta que llegar completamente a desaparecer porque el alumno es totalmente autónomo en el aprendizaje.

A pesar de resaltar este postulado, ya que es con el que más me identifico puesto que trato de llevarlo a cabo en mi práctica docente, pienso que todos y cada uno de ellos se complementan. Un buen educador debería se capaz de conocer todos los postulados y saber aprovecharse de las ventajas que ofrece cada uno para aplicarlo según se requiera en cada una de las situaciones concretas.