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RUTGONZALEZ

CULTURA, MENTE Y EDUCACIÓN

Los seres humanos somos, sin duda, la especie más poderosa que existe, ya que no solamente somos capaces de aprender sino que también poseemos la capacidad de enseñar. Enseñamos de forma deliberada y sistemática, de generación en generación, todos aquellos conocimientos que a lo largo de la historia hemos ido aprendiendo para poder sobrevivir. En definitiva, nos hemos inventado un sistema de trasmisión cultural, surgiendo así la educación.

Desde mi punto de vista, cultura y educación están interrelacionados, puesto que sin cultura no existiría educación y sin educación no podríamos transmitir la cultura.

La educación se produce en muchos contextos, pero debido a los cambios culturales y sociales que se han ido produciendo se creó la institución educativa.

Como ya he dicho, el hombre dispone de unas herramientas muy poderosas que lo diferencian claramente de otras especies. Sólo nosotros somos capaces de pensar que es lo que estamos pensando (metacognición) y además, nos podemos poner en el lugar del otro.


Enseñar requiere disponer de la TEORÍA DE LA MENTE, ya que es fundamental que nos pongamos en la situación del individuo que aprende y comprender sus estados mentales. Desde mi punto de vista es totalmente necesario conocer cómo se desarrolla la mente del niño y concretamente el estado mental en el que se encuentran nuestros alumnos, para conocer cuáles son las características propias de la edad, sus limitaciones, que es lo que pueden o no hacer… Para no es suficiente, ya que cada uno de los alumnos es totalmente diferente al resto, cada uno es un mundo y por tanto, requiere una atención individualizada que sólo se puede producir cuando el docente conoce perfectamente cuáles son sus ideas previas, necesidades, dificultades, por qué se producen estas dificultades..

De esta forma, sabremos que contenidos son los que debemos trabajar para producir aprendizajes significativos y cómo intervenir, cuáles son las acciones más eficaces que debemos llevar a cabo para ayudar al alumno en la adquisición de los conocimientos.


Es importante situarse en la mente del alumno para poder ajustar los contenidos curriculares a sus estados mentales e intereses, favoreciendo así un aprendizaje significativo. Tal y como muestra Delval, parece ser que en los años de la escuela existe un esfuerzo por crear situaciones de aprendizaje significativo, por mantener los contenidos cerca de los intereses y la realidad del niño; pero que a medida que avanzamos en los niveles educativos vamos desvinculándolos cada vez más, produciendo aprendizajes menos relevantes.


La escuela debería centrarse en enseñar habilidades, procedimientos y actitudes que permitan formar a personas capaces de desenvolverse de forma autónoma en la sociedad en la que se encuentran; y no dar tanta importancia a los contenidos científicos. A medida que avanza la sociedad, la escuela debería avanzar con ella y ajustar sus contenidos y metodologías a aquello que nos exige la sociedad actual.

Y ahora me hago una pregunta, si somos conscientes de esto, ¿por qué no cambiamos nuestra forma de enseñar? ¿ por qué nos cuesta tanto cambiar?


Yo no se las respuestas a estas preguntas, posiblemente sean muchos los factores que influyan. De lo que sí estoy segura es que para que se produzca un cambio es fundamental que estemos convencidos de que es necesario conseguirlo, de que estemos dispuestos a modificar nuestros pensamientos, ideas y actitudes. Actualmente existe una gran resistencia por parte de algunos profesores debido a la comodidad y seguridad que los métodos tradicionales que han estado utilizando año tras año les ofrecen, así como la falta de formación y apoyo institucional, etc..

Soy consciente que conseguir el cambio requiere cierto trabajo, tiempo y formación pero también creo que es fundamental para poder avanzar en esta sociedad.


Además, no podemos olvidarnos de las TEORÍAS IMPLÍCITAS, que influyen directamente en nuestra forma de entender cómo aprende un alumno y nuestra forma de enseñar. Según I.Pozo, todos disponemos de unas ideas o teorías dentro de nosotros que ponemos en práctica casi sin darnos cuenta, muchas veces motivadas por la forma en la que nos han enseñado a nosotros, y son las que determinan el día a día de nuestra práctica docente. Así, un docente al que siempre han enseñado de forma tradicional- teórica , aunque conozca otros métodos, de forma intuitiva y casi inconsciente tenderá a utilizar este método en su práctica educativa. Las teorías implícitas son muy difíciles de modificar.


Las teorías sobre el estudio de la mente son dos: las computacionales y el culturalismo, el cual se basa en las teorías socioculturales y en el constructivismo. Según las teorías implícitas que tengamos nos basaremos en unas teorías o en otras. Así, los docentes de educación infantil tienden a utilizar una metodología basada más en el constructivismo, mientras que los docentes de secundaria se aproximan a un método más teórico.

Por mi parte, de todos los postulados que rigen una perspectiva sociocultural, según Bruner, quisiera resaltar el constructivismo. Considero que es bastante difícil llevar a cabo una metodología basada en el constructivismo pero también creo que si realmente queremos conseguir aprendizajes significativos deben ser los propios alumnos los que construyan sus conocimientos.

Sin embargo, aunque son los alumnos los que construyen su aprendizaje, no podemos olvidarnos que somos los docentes los que debemos guiarlos y ayudarlos para que estos aprendizajes de produzcan de manera adecuada teniendo en cuenta el desarrollo intelectual del niño y su forma de ver la realidad; es decir, poniéndonos en su lugar. Debemos conseguir que los alumnos aprendan las herramientas necesarias para construir sus conocimientos, que sean capaces de desenvolverse en la sociedad en la que viven y puedan modificar la realidad que les rodea.

Me parece realmente interesante la teoría del andamiaje de Bruner en la que asemeja al educador con un andamio que ayuda al alumno en su camino para conseguir los conocimientos, pero que a medida que estos conocimientos se van interiorizando va disminuyendo las ayudas hasta que llegar completamente a desaparecer porque el alumno es totalmente autónomo en el aprendizaje.

A pesar de resaltar este postulado, ya que es con el que más me identifico puesto que trato de llevarlo a cabo en mi práctica docente, pienso que todos y cada uno de ellos se complementan. Un buen educador debería se capaz de conocer todos los postulados y saber aprovecharse de las ventajas que ofrece cada uno para aplicarlo según se requiera en cada una de las situaciones concretas.

1 comentario

Sol Andrés -

Humm... ¿Teorías de la Instrucción?... a ver, una lectora como tú, debe recordar mejor el nombre de esta asignatura!

Bromas al margen -pero corrige este error, induce a confusión- la frescura de tus comentarios es más que interesante, y denotan verdadero interés por comprender y cambiar lo que es necesario para mejorar las condiciones de aprendizaje de los alumnso y alumnas.
Te animo a que sigas en este camino...

Un saludo